El poblado ibérico del Far se encuentra en la Colina del Viento en Llinars del Vallès (Barcelona), cerca de donde más tarde se construyó un castillo medieval. Pertenecía a la tribu layetana y estuvo habitado desde el siglo VI a.C. hasta la romanización. A pesar de haber sufrido expolios, sus restos han sido objeto de importantes excavaciones arqueológicas y se ha reutilizado en épocas posteriores, como en el siglo IX.
El poblado es triangular y tiene una extensión de más de 6 hectáreas, con una gran cantidad de silos y con pocos habitáculos, y se han detectado signos de romanización en algunos montones de tejas romanas encontradas. Disponía de murallas de grueso considerable, pertenecientes a diferentes épocas.
Los habitantes eran agricultores y ganaderos, que solo necesitaban un cobijo para dormir, porque su vida transcurría al aire libre. Comerciaban con griegos, cartagineses y romanos. Almacenaban los cereales en los silos, que, muy tapados, les permitían tener reservas. Las casas eran de planta rectangular y de una o dos habitaciones de 20 a 25 m², y se ha encontrado una entera.
La industria textil estaba desarrollada y había numerosas piezas de telar. También trabajaban la metalurgia y la cerámica.
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